Es muy difícil que un administrador colegiado se apropie indebidamente de los fondos comunitarios que gestiona. Normalmente, en la junta anual o en los informes económicos que se realicen durante el año, los propietarios se convierten en concienzudos auditores de cuentas, por lo que difícilmente podrá pasar un desvío de fondos inapropiado. Por otro lado, de ser cierta y probada la apropiación indebida, el Colegio Profesional tiene un seguro de responsabilidad civil que cubriría el perjuicio económico causado. Posiblemente se sancionaría al administrador con la suspensión de su licencia profesional. Por otro lado, podría exigírsele al administrador, por la vía judicial correspondiente, las responsabilidades oportunas. Y, evidentemente, se le cesaría en su cargo de administrador de la comunidad. En nuestra opinión, la buena gestión económica es una parte muy importante de la labor del administrador y cualquier pequeño malentendido puede generar una gran suspicacia, por lo que a nuestro juicio, es muy difícil que un administrador colegiado exponga su carrera, su reputación y su medio de vida por los motivos expuestos. A ningún administrador colegiado le merece la pena correr esos riesgos.